¿CÓMO PROTEGER MI HUERTO DE LOS CAMBIOS DE CLIMA CON MALLA RACHEL?

¡A continuación te decimos la mejor opción!

Es muy útil la malla rachel. Si dispones de un huerto en la terraza, en un balcón con macetas o un huerto a campo abierto. Es buena idea aislarlo de las temperaturas extremas,  y vientos fuertes que puedan llegar de un momento a otro. Estos cambios no harán bien a nuestras hortalizas o plantas. Aún así, también es conveniente refugiar las hortalizas y plantas de las heladas.

Uno de los principales beneficios de la malla rachel es que evita que las temperaturas extremas dañen la integridad de tus cultivos.

Los consejos que te damos a continuación también servirán para aislar los cultivos de temperaturas muy frías.

Las plantas que se cultivan en cajones o jardineras están más expuestas a las temperaturas extremas. Las que plantamos directamente en el suelo. Debemos tener en cuenta este factor si somos principiantes en el cultivo en macetas.

Si nuestro huerto esta directamente en suelo sera importante tener malla rachel. La malla rachel es un material tejido de polietileno, de gran densidad. Esta malla rachel es resistente a la radiación UV, lo cual hace que sea de larga durabilidad.

La malla estabiliza y controla el clima para que tus cultivos consigan un buen desarrollo en tus cultivos.

La malla rachel tiene diversos usos y en este caso la utilizaremos en nuestro huerto. Las funciones de la malla es: proteger hortalizas y plantas de los cambios bruscos que tiene el clima.

La malla rachel ayudara a que las hortalizas y las plantas estén en buen estado. La malla rachel protegerá a las plantas de vientos fuertes, de altas temperaturas, contribuirá a que se mantenga una humedad adecuada.
Preparar los recipientes donde vamos a cultivar. Mucha gente no sabe que la temperatura que puede llegar a alcanzar el mantillo de una jardinera a pleno sol en verano es tan elevada que puede compararse con la que alcanza un trozo de carne en una sartén.

La malla rachel es muy resistente y no se desgarra con mucha facilidad, ademas de ser muy durable.

Para proteger las raíces y el sustrato del intenso calor utilizaremos poliestireno. Lo podemos encontrar en las grandes superficies de bricolaje en placas finas de pocos milímetros de grosor, y es muy ligero. Lo podemos cortar con cúter en la medida que mejor se adapte a nuestra maceta.

Vamos a cortar como queramos pero procurando que queden unos 8-10 cm hasta el borde de la maceta. Cuando la rellenemos con la tierra, no se vea nuestro “pequeño truco”.
No hay que olvidar cubrir también el fondo de la jardinera sin preocuparnos por la evacuación del agua, ya que ésta se producirá igualmente entre las placas.